Qué deberías saber sobre la preparación para el clima invernal
Enlaces rápidos:
Haz un plan y crea una red de apoyo
Es importante tener un plan antes de que llegue el clima invernal. Tener un plan puede ayudarte a sentir menos estrés y saber qué hacer en caso de emergencia. Estos son algunos pasos que puedes seguir:
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Crea tu red de apoyo personal
- Crea un grupo de apoyo: haz una lista de personas que puedan ayudarte si se corta la electricidad o hay una tormenta fuerte. Dale una llave de repuesto de tu casa a alguien de confianza y muéstrale dónde guardas tus suministros de emergencia.
- Configura un sistema de “control”: pide a alguien de tu grupo de apoyo que te llame o visite durante mal tiempo. Si recibes atención médica en el hogar, habla con tu agencia sobre sus planes de emergencia.
- Busca ayuda: Si necesitas ayuda para encontrar servicios y recursos en tu área, visita nuestra página de Recursos de la comunidad.
- Mantente informado: escucha los reportes del clima local. Aprende la diferencia entre una alerta de tormenta invernal (puede producirse mal tiempo) y una advertencia (se está produciendo o se producirá pronto mal tiempo). Es útil tener una radio a pilas por si te quedas sin electricidad.
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Prepara información y documentos importantes
- Crea una lista de contactos de emergencia: anota los números de teléfono importantes. Esto debe incluir a tu médico, farmacia, compañía de servicios públicos, la policía o bomberos locales para casos que no sean emergencia y familiares y amigos cercanos.
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Reúne información médica clave: haz una lista de los medicamentos que tomas, cuánto tomas y cualquier alergia que tengas. Si usas dispositivos médicos, como un marcapasos, anota el modelo y número de serie. Incluye tus tarjetas de seguro médico y una lista de personas a quienes se debe notificar si sufres una lesión.
Guarda esta información y tu plan de acción (si tienes una condición como EPOC o asma) en un lugar donde puedas encontrarlo fácilmente. Considera tomar fotos de estos documentos con tu celular para acceder a ellos rápidamente.
- Mantén los documentos importantes a salvo: guarda copias de documentos importantes en una caja o bolsa impermeable. Esto debe incluir tu información médica, documentos de seguro e identificación, como tu licencia de conducir.
Prepara tu kit de emergencia
Es posible que tengas que quedarte dentro de casa durante algunos días si hay una tormenta invernal fuerte. Te recomendamos preparar un kit de emergencia con suficientes suministros para que alcancen al menos de tres a siete días. Asegúrate de que tu kit esté organizado y sea fácil de encontrar.
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Alimentos, agua y suministros de salud
- Suministro de agua: planea al menos un galón de agua por persona por día. Si tu suministro de agua depende de la electricidad (por ejemplo, una bomba de pozo), puedes llenar la bañera antes de la tormenta.
- Suministro de alimentos: mantén un suministro de alimentos no perecederos que no necesiten cocción, como comidas de larga duración, alimentos enlatados, barras de proteína, galletas saladas y frutas secas. Asegúrate de tener un abrelatas manual. Comer con regularidad le da a tu cuerpo la energía que necesita para producir calor.
- Suministro de medicamentos: mantén a la mano un suministro para siete días de todos los medicamentos esenciales.
- Medicamentos que requieren refrigeración: si tienes medicamentos que deben mantenerse refrigerados, considera guardar hielo o bolsas de gel frío en tu congelador. Si se corta la luz, los medicamentos refrigerados pueden ser un problema. Un refrigerador cerrado mantendrá las cosas frías por alrededor de cuatro horas. Si el corte de energía dura más tiempo, coloca el medicamento de inmediato en una hielera con hielo o bolsas de gel frío. Revisa la temperatura con un termómetro para asegurarte de que se mantenga fría.
- Medicamentos de venta libre: mantén a la mano un botiquín básico de primeros auxilios, analgésicos, medicamentos para el resfriado y cualquier artículo de cuidado personal que necesites.
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Luz, calor y energía
- Luz a baterías: usa linternas o lámparas con pilas en lugar de velas para reducir el riesgo de incendio. Mantén siempre pilas de repuesto y revísalas cada temporada para asegurarte de que aún se puedan usar.
- Energía de respaldo para dispositivos: asegúrate de que tu teléfono celular y una batería portátil estén completamente cargados antes de una tormenta. Considera una radio y linterna de manivela, con energía solar o a baterías. A veces también pueden cargar tu teléfono.
- Respaldo para equipo médico: si usas equipo médico que requiere electricidad, como un respirador o un concentrador de oxígeno, avisa a tu compañía de electricidad. Esto les ayuda a entender que necesitas electricidad para mantener tus equipos funcionando, incluso si se corta la luz. Es posible que puedan agregar una nota a tu cuenta para avisarte cuándo se restablecerá el servicio durante un corte. Recuerda que es posible que no puedan reparar la red eléctrica de inmediato. Mantén cerca cargadores para el auto, baterías adicionales u oxígeno que no dependa de la electricidad.
- Calor: incluye mantas calientes, bolsas de dormir, abrigos adicionales, guantes y gorros. Cierra las habitaciones que no uses para conservar el calor y concentrarlo en los espacios que estés ocupando.
- Efectivo: guarda billetes pequeños para emergencias, ya que es posible que no pueda utilizar tarjetas de crédito ni cajeros automáticos si se corta la luz.
Mantente seguro y abrigado en casa
El clima frío puede ser peligroso, especialmente para los adultos mayores. A medida que envejecemos, nuestro cuerpo puede no responder tan bien a los cambios de temperatura, y ciertas condiciones de salud o medicamentos pueden hacer más difícil mantener el calor.
- Ajusta bien la calefacción: si es posible, ajusta tu termostato a por lo menos 68 grados Fahrenheit. Incluso los hogares ligeramente fríos a veces pueden causar problemas de salud como la hipotermia.
- Vístete con varias capas: usa capas de ropa holgada, calcetines y pantuflas. Un gorro también puede ayudar a mantener caliente tu cuerpo. Si estás dentro de casa y sientes demasiado calor, siempre puedes quitarte una capa.
- Mantente activo: moverte por la casa puede ayudar a tu cuerpo a generar calor.
- Sella las corrientes de aire: coloca masilla y burletes en ventanas y puertas para evitar corrientes de aire. Usa toallas enrolladas o tapetes para bloquear el aire frío que entra por las rendijas debajo de las puertas. Cierra las cortinas y persianas, especialmente de noche, para ayudar a mantener el calor adentro.
- Usa los calefactores de espacio con seguridad: si usas un calefactor de espacio, asegúrate de que tenga una función de apagado automático que se active si se sobrecalienta o se vuelca. Conéctalo siempre directamente a la pared, no a una extensión eléctrica. Mantén el calefactor a por lo menos un metro (tres pies) de cualquier cosa que pueda incendiarse, como cortinas, alfombras o muebles.
- Seguridad con métodos de calefacción alternativos: no uses una estufa de gas, horno, calentador de queroseno ni parrilla de carbón para calentar tu casa. Estos pueden causar una acumulación mortal de monóxido de carbono. Asegúrate de que tu chimenea y tu estufa de leña tengan una ventilación adecuada y pide a alguien que inspeccione y limpie tu chimenea con regularidad.
- Detectores de monóxido de carbono: coloca alarmas de monóxido de carbono (CO) que funcionen con pilas en cada piso de tu casa y revísalas con regularidad. El CO es un gas invisible e inodoro que puede ser muy peligroso, incluso mortal.
Seguridad con generadores
La intoxicación por monóxido de carbono es un riesgo importante asociado con el uso de generadores. Si decides usar un generador portátil, debes hacerlo con extrema precaución para evitar el envenenamiento por monóxido de carbono.
- Úsalo solo en exteriores: usa siempre el generador al aire libre y mantenlo a por lo menos 6 metros (20 pies) de ventanas, puertas o rejillas de ventilación. Esto ayuda a mantener los gases peligrosos fuera de tu casa. Nunca uses un generador dentro de tu casa, garaje, sótano o espacio reducido, incluso si las puertas y ventanas están abiertas.
- Prevén los riesgos eléctricos: nunca conectes un generador directamente a un tomacorriente de pared. Esto se llama “retroalimentación” y puede ser muy peligroso para los trabajadores de servicios públicos. En su lugar, usa una extensión eléctrica para exteriores de alta calidad y conecta tus aparatos directamente al generador.
- Seguridad al cargar combustible: apaga el generador y deja que se enfríe por completo antes de volver a cargar combustible. El combustible derramado sobre piezas calientes del motor puede incendiarse con facilidad.
- Guarda el combustible de forma segura: mantén el combustible fuera de tu casa en recipientes claramente marcados y hechos de materiales que no sean de vidrio. Asegúrate de que el combustible esté lejos de cosas que usen combustible para funcionar y del propio generador.
El clima invernal y tu salud
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Prevención de caídas
- Mantén los caminos despejados: pídele a un vecino, amigo o servicio que retire la nieve y el hielo de tus senderos, escaleras y del camino al buzón. Palear nieve puede ser extenuante y aumentar el riesgo de un ataque al corazón.
- Usa sal o productos para derretir el hielo de forma segura: coloca arena, arena para gatos o productos para derretir el hielo en las áreas resbalosas para mejorar la tracción y reducir el deslizamiento. Si tienes mascotas, ten cuidado al usar productos para derretir el hielo porque pueden ser dañinos para los animales.
- Usa calzado seguro: usa botas o zapatos con suela de goma, antideslizante y tacón bajo.
- Cuida tus ayudas para caminar: si usas bastón o andador, asegúrate de secar las puntas o ruedas antes de entrar a tu casa para evitar resbalones. Si no tienes un tapete para secarlas, lleva una toalla contigo o deja una justo dentro de la puerta para poder usarlas al regresar a casa.
- Mejora la iluminación: asegúrate de que las áreas exteriores cerca de escalones y caminos estén bien iluminadas para ayudarte a ver las zonas con hielo.
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Conciencia sobre la salud en el frío
- Reconoce las señales de hipotermia: la hipotermia es una condición de salud grave que ocurre cuando la temperatura de tu cuerpo baja demasiado. Los síntomas de la hipotermia incluyen confusión, dificultad para hablar, temblores o sensación de cansancio extremo. Si notas estas señales, ve a un lugar cálido y busca atención médica de inmediato.
- Conciencia sobre la congelación: la congelación puede hacer que tu piel se vea pálida y de color blanco ceroso, y puede sentirse entumecida u hormigueante, especialmente en los dedos de manos y pies o en los lóbulos de las orejas. Si sospechas que tienes congelación, busca ayuda médica de inmediato.
- Condiciones crónicas: si tienes condiciones como diabetes, artritis o problemas de tiroides, el clima frío puede dificultar que tu cuerpo mantenga el calor o empeorar el dolor en las articulaciones. Habla con tu médico sobre la mejor manera de manejar tus condiciones durante el clima frío.
- Efectos de los medicamentos: algunos medicamentos, incluidos los recetados y los de venta libre, pueden dificultar que tu cuerpo regule el calor. Es recomendable preguntarle a tu médico si alguno de tus medicamentos puede afectar la temperatura de tu cuerpo y qué deberías hacer al respecto.
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Seguridad de los alimentos durante los cortes de energía
Si se corta la luz, tu refrigerador y congelador dejarán de funcionar, lo que puede hacer que los alimentos dejen de ser seguros para comer.
- Mantén las puertas cerradas: mantén las puertas del refrigerador y del congelador cerradas tanto como sea posible para conservar la temperatura fría.
- Un refrigerador mantendrá los alimentos seguros por alrededor de cuatro horas si no se abre.
- Un congelador lleno mantendrá su temperatura por alrededor de 48 horas (24 horas si está a la mitad) si la puerta permanece cerrada.
- Usa un termómetro: ten un termómetro para electrodomésticos en tu refrigerador y congelador. Revisa la temperatura cuando regrese la energía. Si el termómetro del congelador marca 40 °F o menos, los alimentos son seguros para volver a congelarse. Desecha cualquier alimento perecedero refrigerado (como carne, pollo, mariscos, huevos o sobras) que haya estado por encima de 40 °F durante dos horas o más. Nunca pruebes la comida para determinar si es segura; cuando tengas duda, tírala.
- Evita guardar alimentos al aire libre: no dejes comida en la nieve ni en el porche. La temperatura exterior puede variar y hacer que los alimentos perecederos dejen de ser seguros para comer.
- Mantén las puertas cerradas: mantén las puertas del refrigerador y del congelador cerradas tanto como sea posible para conservar la temperatura fría.
Protege a tus mascotas en climas fríos
Tus mascotas dependen de ti para mantenerse seguras, especialmente cuando hace mucho frío afuera.
- Mantenlas dentro de casa: si hace demasiado frío para ti, probablemente también sea demasiado frío para tu mascota. Lleva a todas las mascotas al interior durante el clima frío.
- Animales al aire libre: nunca coloques cobijas para los animales que permanecen afuera. La tela se congelará cuando esté mojada. En su lugar, usa paja (nunca heno) para forrar los refugios exteriores y crear calor.
- Revisa sus camas: asegúrate de que la cama de tu mascota esté caliente, separada del piso y lejos de las corrientes de aire. Las mascotas mayores, en particular, pueden beneficiarse de camas ortopédicas o con calefacción.
- Protección de las patas: la sal y otros productos químicos usados para derretir el hielo pueden irritar y quemar las patas de tu mascota. Límpiales las patas con una toalla húmeda después de entrar en casa para eliminar la sal y los productos químicos. También puedes usar productos para derretir el hielo que sean seguros para mascotas en tu propiedad.
- Limita los paseos: mantén los paseos al aire libre cortos, especialmente para mascotas mayores o más pequeñas, para prevenir la hipotermia y la congelación.
- Comida y agua extra: las mascotas pueden gastar más energía tratando de mantenerse calientes, así que considera darles un poco más de comida. Asegúrate de que siempre tengan acceso a agua fresca y no congelada.
Reflexiones finales que puedes incorporar a tu vida…
Prepararte para el clima invernal es uno de los pasos más proactivos que los adultos mayores y sus cuidadores pueden tomar para mantenerse seguros, cálidos y saludables durante toda la temporada.
Si planificas con anticipación, preparas tu hogar y cuidas tu salud, te sentirás más seguro y menos estresado cuando ocurra una tormenta fuerte.
- Planear con anticipación significa crear una red de apoyo confiable de personas que puedan visitarte y tener tus números de teléfono importantes e información médica en un lugar de fácil acceso.
- Preparar tu hogar significa almacenar suficiente comida, agua y suministros para que duren unos días. También debes saber cómo calentar tu hogar de forma segura si se corta la luz y estar al tanto de los peligros de la intoxicación por monóxido de carbono.
- Proteger tu salud ajustando el termostato a una temperatura segura, usando capas de ropa y aprendiendo las señales de que alguien tiene demasiado frío o está en riesgo de hipotermia.
Es buena idea revisar tu kit de emergencia y repasar tu plan de salud cada año antes de que llegue el invierno. Estos pasos pueden ayudarte a sentirte preparado para los meses de invierno y mantenerte saludable durante toda la temporada.
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